viernes, 25 de noviembre de 2011

¡Qué bonita es esta vida!

Y es que un mal día no podría empezar con esta canción: Qué bonita es esta vida.
Salgo de casa, me aseguro de echar la llave y bajo cargada de trastos hacia el garaje.
Descargo los bártulos en el maletero, me monto en el carro y le doy al contacto. La radio empieza a hablar y me sorprende con esta linda canción. Me encanta; así que hoy no puede ser un mal día.
Viernes, prácticas en un instituto, conducir, comer con mis abuelos, volver a mi pueblo, saludar a mi familia, reunión de 15M, irme de concierto...
No pinta mal, sí señor, la canción tenía razón.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Los maños son tuanis (aunque apoyes a Tosta Rica!)

15-16/11/11

Son casi la 1 de la mañana hora española; casi las 6pm en Tosta Rica.
Vengo de ver el esperado (o por lo menos para mí) partido amisto.
Por fin entiendo ese fanatismo que existe por el fútbol. Por primera vez (o mejor dicho, por segunda*) siento esa emoción, esa sensación extraña que te impulsa a gritar ¡GOL! como si te fuera la vida en ello.
Y es que ha sido mi equipo costarricense el que ha llevado las riendas del partido durante todo el tiempo, hasta que ha llegado la última parte, en la que el equipo español parece haber espabilado y le ha dado la vuelta a la tortilla (española: huevos y papas).

*(La primera vez que sentí esa emoción fue viendo a mi Cartaguito Campión jugar contra el Saprissa!)

A pesar de que el partido lo televisaban en la 1, tenía claro que debía verlo en un bar. Lástima que no hayan chinchorros por acá, no hubiera dudado en ir a uno.
A pesar de que he preguntado y he buscado por internet, no he encontrado un bar latino donde pusieran el partido. Quería verlo con los que me sentía más identificada; pero no me ha quedado otra que conformarme con seguidores nacionales.
Después de investigar por la zaragozana calle Bretón, he decidido meterme en el primer bar que he visto. Antes de entrar había unos chicos fumando en la calle (ya que desde Enero está prohibido fumar dentro de los bares). Les he preguntado por un bar latino, pero me han insistido en que me quedara allí; así que eso he hecho.
¡Tosta Rica mete un gol! Los chicos me miran sorprendidos desde hace rato y les explico que durante algo más de medio año fui/me sentí tica (y el que tuvo, retuvo).
Y mete otro.
Descanso, nos vamos a fumar. Me insisten en que juegue a pócker con ellos, y como estoy tan contenta y se muestran tan simpáticos, me animo.
No tardo mucho en perder; y los ticos también pierden ventaja.
Aparece un nuevo amigo de mis nuevos amigos: Abdel ( un nombre que tardo en aprender). Además de guapo resulta que es argelino. Explica que se llama Abdel Alá, que significa "siervo de Dios". Me invitan a una caña, y uno de mis nuevos amigos se anima ya que algún futbolista español mete un segundo gol, así que finalmente el partido empata.

Como reflexión... Costa Rica me enamoró; me ilusionó, me aportó... Y me hizo verlo todo negativo cuando la dejé. Supongo, que si lo intento, que si lo busco, que si deseo; puedo encontrar esos pequeños detalles paradisíacos en este europeo país que casi se me hace más latino que otra cosa. Los ticos son simpáticos, los ticos bailan, los ticos tienen buen clima, los ticos son Pura Vida, los ticos son sabor. Y si lo buscas, también existe la versión aragonesa (a su manera).

Buenas noches, que viva Tosta Rica, que viva Cartago y que viva Aragón.